Observador Ciudadano®: Epistaxis o sangrado nasal
Observador_Ciudadano_2015

Epistaxis o sangrado nasal


 
 
 
 
Epistaxis o sangrado nasal

 

 

 
 
Abigail Bello Gallardo

 

“Mantener el cuerpo con buena salud es un deber…”.

Siddharta Gautama, Buda.

 

 

 



 

Final del formulario

La epistaxis, hemorragia nasal o sangrado por la nariz es la pérdida de sangre del tejido que recubre la nariz. El sangrado ocurre con más frecuencia en una fosa únicamente.

 

Las hemorragias nasales son comunes en la población, el 60 % de los adultos la han padecido por lo menos una vez en su vida. Tiene dos picos en la edad de presentación: antes de los 10 años, y entre los 45 y 65 años (Maneja la epistaxis sin fallar. Dr. Hugo Omar Reyes Zaragoza. Sapiens Medicus y CURSALIA. Centro Universitario de Ciencias de la Salud, Universidad de Guadalajara).

 

La epistaxis no siempre tiene su origen en la nariz.

 

Las hemorragias nasales repetitivas pueden ser un síntoma de otra enfermedad, como hipertensión arterial, un trastorno hemorrágico,  un tumor de la nariz o de los senos paranasales, etcétera.

 

Los medicamentos anticoagulantes como la warfarina, clopidogrel o el ácido acetilsalicílico (aspirina) pueden ocasionar o empeorar una hemorragia nasal (Final del formulario

Hemorragia nasal. MedlinePlus. Biblioteca Nacional de Medicina de los E.E.U.U.)

    

Las hemorragias nasales son más frecuentes durante el invierno, cuando los virus del resfriado son comunes y el aire de las áreas bajo techo tiende a ser más seco.

 

La nariz contiene una gran cantidad de vasos sanguíneos diminutos que sangran fácilmenteFinal del formulario

. La mayoría de estas hemorragias ocurren en la parte frontal del tabique nasal, el pedazo de tejido que separa los dos lados de la nariz. Con menos frecuencia, las hemorragias nasales se pueden presentar en la parte alta del tabique o en una parte más profunda de la nariz.

Las hemorragias nasales rara vez son potencialmente mortalesFinal del formulario

.

 

Los principales factores de riesgo de la epistaxis son:

-Meterse los dedos a la nariz es una de las causas más comunes del sangrado.

-Baja humedad en el aire ambiental.

-Inflamación y enrojecimiento por rinitis alérgica o viral.

-Presencia de cuerpo u objeto extraño.

-Traumatismo o golpe en la cara.

-La estación del año, siendo más común en invierno.

-Los cambios bruscos de temperatura.

-Infecciones del tracto respiratorio superior por bacterias.

-Tener el tabique nasal desviado.

-Estar expuesto a irritantes químicos (Final del formulario

Hemorragia nasal. MedlinePlus. Biblioteca Nacional de Medicina de los E.E.U.U.)

-Sufrir trastornos de la coagulación de la sangre (entre ellas la hemofilia).

-Padecer VIH positivo y Síndrome de la Inmunodeficiencia Adquirida.

-Consumir cocaína a través de las fosas nasales.

-Padecer carcinoma de células escamosas, el melanoma, el carcinoma  adenoideo y otros.

-El abuso de aerosoles nasales con esteroides también aumenta la presencia de sangrado nasal anterior (Maneja la epistaxis sin fallar. Dr. Hugo Omar Reyes Zaragoza. Sapiens Medicus y CURSALIA. Centro Universitario de Ciencias de la Salud, Universidad de Guadalajara).

 

Si hay episodios de sangrado nasal posterior repetidos y masivos es posible que se presente un aneurisma (dilatación anormal de una vena o arteria) de la carótida.



 

 

Consiga atención médica urgente si:

-La hemorragia no se detiene después de 20 minutos.

-La hemorragia nasal se presenta después de una lesión en la cabeza. Esto puede indicar fractura del cráneo y se deben tomar radiografías.Final del formulario

 



 

El médico especialista en diagnosticar y tratar una epistaxis, hemorragia nasal o sangrado de la nariz es el otorrinolaringólogo. Si fuera el caso, este galeno le indicará al paciente si debe ser tratado por otro especialista.

 

El médico podría indicarle algunos exámenes, entre ellos:

-Conteo sanguíneo completo.

-Endoscopia nasal (examen de la nariz con el uso de una cámara).

-Exámenes de la coagulación de la sangre.

-Tomografía computarizada de la nariz y de los senos paranasales.Final del formulario

 

 

 

Tratamiento

 



 

 

Para detener una hemorragia nasal:

-Siéntese y apriete suavemente la porción blanda de la nariz entre los dedos pulgar e índice (de tal manera que las fosas nasales estén cerradas), durante 10 minutos. 

-Inclínese hacia adelante para evitar tragar sangre y respire por la boca. 

-Espere al menos 10 minutos antes de verificar si el sangrado se ha detenido. Asegúrese de esperar el tiempo suficiente para que el sangrado se detenga.

-No se recomienda acostarse mientras se está presentando una hemorragia nasal. -Se debe evitar sonarse la nariz durante varias horas después la hemorragia.

-Aplique compresas frías o de hielo sobre el puente nasal.

 



 

 

El tratamiento depende de la causa. Los más frecuentes son:

Cierre de los vasos sanguíneos utilizando la cauterización química con nitrato de plata o con electrocauterio previa anestesia; taponamiento nasal, reducción de la fractura nasal o remoción de cuerpos extraños; reducción de la cantidad de anticoagulantes o suspensión del ácido acetilsalicílico (aspirin); tratamiento de problemas que impiden que su sangre coagule normalmente.

Las hemorragias nasales también pueden ser un signo de enfermedades hereditarias. Final del formulario

 

 

Prevención

Las medidas que se pueden tomar para prevenir hemorragias nasales frecuentes, son:

-Mantener la casa fresca y utilizar un vaporizador para añadir humedad al aire interior de la casa.

-Usar un aerosol nasal salino y gelatina hidrosoluble para evitar que el revestimiento de la nariz se seque en el invierno (Final del formulario

Hemorragia nasal. MedlinePlus. Biblioteca Nacional de Medicina de los E.E.U.U.).

En los días fríos y secos, si los niños salen a jugar, los padres pueden aplicar  un poco de vaselina en las fosas nasales de sus hijos para evitar que se seque la nariz y se produzcan grietas en la superficie que pueden dañar los vasos sanguíneos en el revestimiento de la nariz y causar sangrado.

 

Como siempre, desde hace años, insisto en la imperiosa necesidad de que todas las instituciones de salud federales, estatales y municipales, informen a la población de manera sencilla, breve y frecuente, a través de los medios de comunicación, acerca de las enfermedades y cómo prevenirlas.